Carta abierta a la Fiscal General de la República enviada por Abrahán Carvajal

Fiscal General de La República

Luisa Ortega Díaz

Reciba un cordial saludo

Durante la mañana de ayer, miércoles 8 de enero de 2012, Jesús García y yo, Abrahán Carvajal, cédula de identidad venezolana 16.091.602, fuimos detenidos por efectivos de la Milicia dentro de las instalaciones del Hospital Pérez Carreño, en momentos que levantábamos un trabajo periodístico, cuyo propósito es una campaña educativa para la prevención de accidentes viales, encargada por Últimas Noticias.

Previamente, a las 10 de la mañana, fuimos recibidos en el piso 7 por el jefe del área de Traumatología, Julio Di Pascuali, quien nos concedió una entrevista relacionada al tema. Acto seguido, el médico nos permitió el acceso hacia personas que se encontraban convalecientes internadas en las habitaciones de la sala.

A las 11: 40 am, justo cuando recogíamos el testimonio de una señora, dos efectivos de la milicia entraron a la habitación y nos solicitaron retirarnos del lugar y acompañarlos a la oficina de seguridad, ubicada en planta baja.

Ante la situación, el doctor Di Pascuali intentó mediar con los funcionarios, explicándoles que el perfil del trabajo “no tenía tinte político porque era una campaña preventiva; por tanto había decidido conceder la entrevista”. No obstante, de nada valió la salvedad pues, inmediatamente fuimos conducidos a la oficina de seguridad.

Ya en el lugar, el jefe de seguridad del Ivss Hospital Pérez Carrreño, Javier Elías González Aviles, nos confiscó los equipos: video cámara, celulares, anotaciones, etc. “Ustedes violentaron las normas de seguridad del recinto y no podían hacer ningún trabajo periodístico, sin la autorización del director del hospital”, fue su argumento. Luego, Raúl Espinoza, otro de los funcionarios de seguridad, borró todo el material de video.

 Antes de que eliminara este material audiovisual, se les recomendó a Espinoza y González que lo revisaran para que constataran que era una información médica que, en nada, comprometía a gestión del hospital. Sin embargo, ambos dijeron que no les interesaba el contenido, lo que les importaba era que nosotros, los periodistas, habíamos violentado las normas de seguridad y destruir el video era la medida que ellos tomaban, con el respaldo del director de hospital.

Al rato, Javier González Aviles nos obligó a bajarnos los pantalones porque, según él, escondíamos otras memorias de la cámara de video. Lo cual, en mi opinión, fue una vejación innecesaria y excesiva. Este funcionario, nos amenazó con enviarnos a la División de Inteligencia Militar (Dim), si no cooperábamos en esta requisa.

Estuvimos en esta oficina, desde las 11 y 50 de la mañana hasta las 3 de la tarde, incomunicados, pues nos retuvieron los celulares y ordenaron apagarlos. Hasta que, a las 3 y 15 pm, dos efectivos de la milicia nos custodiaron hasta la salida del Pérez Carreño y nos entregaron las pertenencias.

En un momento de esta detención tuve comunicación con un coordinador del periódico, quien a su vez le comunicó la novedad al General Juan Francisco Romero Figueroa, comandante general de la Guardia Nacional. Este funcionario, se comunicó con su par de la Milicia. Sin embargo, no hubo respuesta satisfactoria.

Ante lo expuesto, solicito que la Defensoría del Pueblo abra una investigación sobre los hechos aquí narrados.

Atte.

Abrahán Carvajal

Periodista.

Be Sociable, Share!

0 Comments



You can be the first one to leave a comment.

Leave a Comment