El Mundo se despidió de las tardes venezolanas

El diario vespertino El Mundo, circuló por última vez este 20 de febrero, tras medio siglo de historia, con la promesa de convertirse en un matutino especializado en economía.

Como dice el editorial de su última edición: ”El Mundo no muere. Dentro de poco renacerá como un diario matutino especializado en materia económica, financiera y de negocios. Con esto, El Mundo se reinventa, se adapta a nuevas circunstancias, a las nuevas realidades tecnológicas y de mercado, a las nuevas necesidades y gustos de los venezolanos”

Entique Rondón, director del diario, declaró en un conocido programa que el equipo del nuevo diario económico se encuentra aún en conformación, y que se espera que esté en circulación para el mes de marzo de 2009. Los detalles de este nuevo diario se han manejado con mucha cautela, casi con hermetismo.

La edición final del vespertino está colmada de recuerdos, anécdotas y despedidas. Destacan los testimonios de aquellos que fueron directores del periódico como Ramón J Velázques, Simón ALberto Consalvi, Domingo Alberto Rangel, José Suárez Nuñez, Teodoro Petkoff y Rafael del Naranco.

El primer y último vespertino

Corrían tiempos nuevos en Venezuela cuando el 3 de febrero de 1958 salió a la calle el número inaugural de El Mundo, apenas a diez días de la caída del dictador Marco Pérez Jiménez. El más exitoso diario vespertino de Venezuela fue fundado por Miguel Ángel Capriles Ayala, quien había soñado con este proyecto aún siendo un preso político durante la tiranía. De ahí el lema original del diario: “Mas quiero una libertad peligrosa, que una esclavitud tranquila”, el mismo que tuvo el diario El Venezolano dirigido por el caudillo liberal Antonio Leocadio Guzmán en el siglo XIX.

Desde entonces El Mundo se convirtió en una tribuna paras todos los sectores del país, reconocidas personalidades y periodistas han escrito en sus páginas durante más de medio siglo. A lo largo de su existencia nunca rehuyó a la polémica, generalmente causada por los impactantes titulares y, de vez en cuando, por reflejar el tinte político de algunos de sus colaboradores.

Se podrían mencionar muchos casos, desde la veligerancia política de su propio fundador hasta la renuncia del entonces director “Kiko” Bautista, en protesta por la reimpresión de una edición políticamente “incorrecta” en agosto de 2004, previa al referendo revocatorio de ese año.

Tampoco se olvidarán momentos difíciles como los vividos durante la época RECADI, la inundación de parte de sus oficinas en diciembre de 1999, los meses “muertos” del paro petrolero o el triste asesinato del reportero gráfico Jorge Aguirre, fallecido en el desempeño de sus funciones, en 2006.

Hoy 20 de febrero de 2009, El Mundo vespertino emitió su última edición y pasará no sólo a la historia de Venezuela sino también a la del periodismo venezolano, como una referencia obligada para las nuevas generaciones.

El Mundo en la pauta informativa

Como rezaba su frase publicitaria “El Mundo lo dice antes”, es así como los periodistas de diversos medios reconocen que les hará falta el vespertino, pues informaba oportunamente del acontecer de aquellos hechos que acontecían entre la mañana y la tarde y que se escapaban de la cobertura tradicional de los demás medios. Sus secciones como los sucesos de El Mundo, espectáculos, el humor y -especialmente en los últimos años años- los tubazos de su unidad de investigación, serán extrañadas por sus lectores.

En palabras de César Miguel Rondón publicadas hoy en el vespertino: “El Mundo me parece un periódico magníficamente bueno, me va a hacer falta. Es el pionero de los vespertinos, e implantó toda una escuela. Fue objetivo y puntual al tratar la noticia, me parece que es una pena que desaparezca“ 

En todo caso, El Mundo, hijo de la democracia, marcó un hito en medio de tiempos políticos agitados.  Fue un aula abierta para varias generaciones de periodistas, contribuyó con la opinión pública y formó parte de la vida de muchos venezolanos que desde hoy recordarán con añoranza la típica escena, casi rutinaria, de aquel que llegaba a su casa, luego de la jornada laboral, con El Mundo bajo el brazo.

RP | enelmedio.org

Be Sociable, Share!

0 Comments



You can be the first one to leave a comment.

Leave a Comment